sábado, 28 de abril de 2007

A caballo

jueves, 26 de abril de 2007

Cloro

Duro trabajo el de clorar las piscinas de la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia.

Azul celeste



Claro que luego quedan de este tono azul celeste que hasta se confunde con el color del cielo.

martes, 24 de abril de 2007

Toro bravo

lunes, 23 de abril de 2007

...ya huele a feria


El mantoncillo, las flores, los collares, las pulseras, el vestido, lunares de colores, el alumbrao, las casetas, las palmas, el albero, el pescaíto frito, la manzanilla, los palillos , los coches de caballos, la portada, los trajes de corto, la tortilla de patatas, el rebujito, las sevillanas, la calle del infierno...¡¡¡ya estamos en feria!!!

jueves, 19 de abril de 2007

20 de abril de 2007

 
Posted by Picasa

Van andando tranquilamente por la calle, paseando juntos, cogidos de la mano hacia su nueva casa, hacia su nueva vida, embarcados en un proyecto común, una convivencia, un futuro juntos, porque quieren, porque se quieren; así, van a unirse para compartir sus vidas...¡¡¡Enhorabuena guapos!!!

Autoestética

Había oído hablar de ese programa de televisión en el que uno entra, le hacen un montón de operaciones de estética en el cuerpo y le cambian completamente de imagen, "Cambio Radical." Este programa que como otros, me parecía una "locura" de esas típicas de la televisión estadounidense pero que hemos importado para nuestra desgracia. El caso es que la emisión del programa aquí, aunque puedo decir que sólo he visto uno de los casos, me ha hecho reflexionar sobre varias cuestiones. En primer lugar, decir que me parece razonable que una persona desee cambiar parte de su cuerpo con el que no se sienta a gusto, que le pueda causar cierto complejo o disgusto; es más, seguramente todos tenemos esa parte de nuestro cuerpo que no nos agrada demasiado. Sin embargo, lo que no alcanzo a entender es que alguien quiera cambiar completamente su imagen; eso implica que no esta satisfecho con ninguna parte de su cuerpo y por tanto, que no se estima en absoluto, es decir, que quiere safisfacer su falta de autoestima mediante operaciones de estética. Lo cierto es que si uno se opera en numerosas ocasiones cuando en realidad su problema es interno, esas operaciones no van a solucionar su problema, sólo lo va a tapar temporalmente; y si es así, ¿no sería mejor tratar a esa persona en sus problemas de autoestima o psicológicas, hacer que se quiera, que se admita a sí misma, en vez someterla a tanta operación? porque no hay duda, que todas esas operaciones necesariamente deben traer grandes las secuelas físicas y psicológicas, pero estas, no aparecen en el programa, claro.

Por otro lado, el programa también hace plantearme el papel de todos esos profesionales, los médicos cirujanos que se prestan a esa barbaridad motivados, me imagino, por una gran compensación ecónomica; ellos sí saben realmente los riesgos que corren los pacientes que operan o ese equipo de psicólogos que en vez de fomentar la autoestima, entra en el juego de hacerle creer al paciente que va a encontrar mejor tras ese numerosas de operaciones de estética.

Por último, la finalidad del programa que no es otro que el de seguir vendiendo que con una imagen se consigue todo: un buen trabajo, pareja, sexo, éxito en la vida... es el éxito asociado a la imagen, o lo que es lo mismo, continuar con la absurda presión social de la estética asociada a cualquier tipo de triunfo. Lo peor de todo, es que esta presión se empieza a tener cada vez más joven, pero aún así parece que estos no son suficientes motivos para frenar este tipo de programas, ¿hasta dónde vamos a llegar?

miércoles, 18 de abril de 2007

Mi reloj de plata y yo



Hace muchos años, en un cumpleaños mi madre me regaló por un precioso reloj de plata que tanta ilusión me hacía en ese momento. Me entusiasmaba mi nuevo reloj y ni siquiera me lo esperaba, así que tal y como lo recibí me lo coloqué en mi muñeca izquierda con la intención de no volver a quitarmelo nunca más, al menos así pensaba en su día. El caso es que al principio, mi reloj funcionaba perfectamente, pero al cabo de unos días me doy cuenta de que la hora atrasa "no puede ser, el reloj es nuevo. Bueno es posible que tenga la pila puesta desde el escaparate y se esté acabando" le digo a mi madre al ser ella la que fue a comprarlo, que le lleve a cambiar la pila. Pero al llevarlo, la pila está bien y aparentemente no le ocurre nada. De modo que vuelvo a ponerme el reloj, y cuando me doy cuenta, el reloj tiene la hora cambiada; muevo sus agujas para ajustar la hora, aunque al cabo de un rato, de nuevo cambiada: "que raro." Así, vuelvo a comentarle lo que le ocurre al reloj a mi madre y decidimos dejarlo sobre una mesa varios días para obsevar que funciona bien. Pero cuando me lo pongo, siempre ocurre lo mismo, se cambia la hora. Lo volvemos a llevar para arreglar y dicen que está perfectamente. Mi madre decide ponerse el reloj y con ella la hora permanece ajustada. El caso es que después de años, hoy he vuelto a llevar mi reloj de plata y sigue sin funcionar bien conmigo, igual es que no hay química entre nosotros como ocurre con las personas.

Bóveda

Presuntamente detenido...

Hace unos días en un noticiario dijeron: "...ha sido presuntamente detenido por cometer asesinato." Lo cierto es que actualmente un persona que no ha sido juzgada puede denunciar a otra persona que no asuma su "presunción de inocencia," y es lógico, ya que los juzgados son los que deben para juzgar y no las personas. Lo que ocurre es que la "presunción de inocencia" está causando cierto mareo lingüístico o semántico. Así, sólo una persona puede ser presuntamente culpable o inocente, ni el hecho, ni la causa, ni la acción son presuntamente inocentes, y me explico con el ejemplo tomado del noticiario: "ha sido presuntamente detenido," quiere decir que "presuntamente ha sido detenido" o lo que es lo mismo, que supuestamente lo detuvieron; sin embargo, el hecho es que una persona puede ser detenida o no, pero en ningún caso presuntamente detenida. Lo mismo pasa, si entendemos que "presuntamente" se refiere a "cometer asesinato," el asesinato en sí, o se cometió o no, pero nunca "ha sido presuntamente cometido." En definitiva, sólo la persona puede llevar esta etiqueta como viene en la misma definición del DRAE (Diccionario de la Real Academia Española): "Presunción de inocencia: la que se aplica a toda persona, aun acusada en un proceso penal, mientras no se produzca sentencia firme condenatoria."