viernes, 31 de agosto de 2007

...ahora vamos...

jueves, 30 de agosto de 2007

Ninguna mujer


Ninguna mujer tiene dueño, sólo ella es dueña de sí misma.

martes, 28 de agosto de 2007

Para comer...unas setitas.

Mieditis

Últimamente sufro una enfermedad que he de superar, se llama mieditis; el síntoma fundamental de la mieditis es que te deja inmóvil, paralizada y ese es el peor de los estados, el de la quietud. Mi mieditis es consecuencia del inminente cambio que se acerca, ese que tanto deseo y que a la vez me da tanto vértigo, ya se sabe que todos los cambios tienen su coste y desde luego hay que adaptarse a ellos...pero, aún sabiendo que es positivo y a pesar de tener ganas de que ocurra, no puedo evitar tener mieditis, aunque voy a luchar para que se me pase lo antes posible, y para eso, quizás, lo mejor sea dejar de pensar en ello y hacer lo que tengo que hacer.

lunes, 27 de agosto de 2007

Obsevatorio

Norah Jones - Don't Know Why

No sé por qué (Don't Know Why) necesito oir la voz dulce de Norah Jones.

domingo, 26 de agosto de 2007

Lluvias de agosto

Adoro las lluvias, esas que se anticipan al cambio de estación todos los años a finales de agosto; adoro levantarme con la brisa fresca de la mañana y no entre sudores por el calor sofocante de días atrás; percibir el aroma a tierra húmeda como si fuera la primera vez; el tono grisaceo del cielo en vez del sol justiciero, el atronador sonido de las nubes al chocar, o el sonido de las gotas al estamparse contra suelo; el brillo de los relámpagos, esos largos hilos de luz eléctrica que bajan desde el cielo o ver los enormes goterones de agua caer sin piedad como no lo hacían desde hacía meses.

sábado, 25 de agosto de 2007

Una flor de mi cactus

He de confesar que no entiendo nada de plantas ni de flores, pero me fascina fotografiarlas porque siempre salen hermosas en las fotos.
Una noche de verano de hace algunos años ya, mi cactus empezó a florecer, nunca antes lo había hecho; nos ofreció una bella flor que se mostró con todo su esplendor durante toda una noche; con los primeros rayos de luz, la preciosa flor comenzó a cerrarse lentamente hasta que unos días después, ya cerrada, se cayó con su tallo.
Desde ese verano, todos los meses de agosto florece mi cactus, pero ya no sólo con una flor sino que nos regala decenas de ellas. Bien, pues anoche salió esta flor que os enseño hoy y que esta mañana comenzó a cerrarse. Como todas las flores su existencia es efímera, pero en el caso de las flores del cactus aún más, ya que sólo florecen una noche para irse después.

viernes, 24 de agosto de 2007

¿Un café? o mejor, ¿una copita?

martes, 21 de agosto de 2007

El 25 de abril